“Menos es más”: probablemente hayas escuchado esta frase varias veces. Como la mayoría de nosotros, es posible que lo considere una especie de “mantra minimalista”.

Este mantra ciertamente se ha grabado en el diseño moderno, ya que el minimalismo sigue siendo una de las filosofías de diseño más populares. Desde la arquitectura hasta la moda, “el arte de menos” ha demostrado ser una influencia tenaz en los creadores y las tendencias.

Cuando hablamos de minimalismo en el diseño web, nos referimos a un enfoque de diseño que busca simplificar la interfaz de usuario y la navegación del sitio web. Esto se hace utilizando únicamente los elementos que tienen un propósito distinto, ya sea estético o funcional.

Nos hemos acostumbrado a interfaces limpias y ordenadas sin necesariamente llamarlas minimalistas. Los principios del minimalismo se han apoderado del diseño web y todavía dictan tendencias clave, pero no sin razón. Un diseño minimalista puede mejorar enormemente la experiencia del usuario, lo que, en el caso de sitios web comerciales y tiendas de comercio electrónico, se traduce inmediatamente en una mejor experiencia del cliente.

Claridad sobre todo

El minimalismo no se trata de deshacerse de elementos en aras de una estética limpia y un sitio web de aspecto elegante. A veces, es posible que los diseñadores lleven las cosas demasiado lejos, eliminando hasta el punto de que el sitio web parece inacabado o la navegación se vuelve confusa porque hay demasiados elementos ocultos. Eso es exactamente lo contrario de lo que busca lograr el diseño minimalista.

El objetivo principal del diseño web minimalista es mejorar la usabilidad y hacer que la navegación sea sencilla. En una encuesta realizada por Hubspot, el 76% de los consumidores afirmó que el factor más importante en el diseño de un sitio web es la facilidad con la que les resulta encontrar lo que buscan.

La claridad es uno de los factores cruciales para una experiencia de usuario sin esfuerzo y, para introducir claridad en su diseño, primero deberá deshacerse de una gran cantidad de desorden visual. Ahí es donde entra en juego la crujiente estética minimalista.

Al evitar el exceso de detalles, botones y otras distracciones, podrá guiar la atención del visitante para ayudarlo a encontrar lo que necesita en cuestión de segundos. Para enfatizar el contenido y guiar la atención del visitante hacia elementos importantes de la página, como los botones de CTA, los diseñadores también confían en diseños simplificados, espacios en blanco (espacio negativo) y contraste.

Más información: Cómo el diseño web minimalista puede mejorar la experiencia del cliente